Puntos suspensivos, claves para un uso adecuado

Recomendación urgente del día

Ante las dudas que se plantean a menudo respecto al uso de los puntos suspensivos, a continuación se ofrece un decálogo sobre las normas ortográficas de este signo de puntuación:

1. Los puntos suspensivos son tres y nada más que tres, aunque en las ortografías académicas antiguas este signo estuviera formado por un número indefinido de puntos.

2. Cuando los puntos suspensivos coinciden con el final de la frase, no se añade el punto de cierre (siguen siendo tres) y la siguiente palabra, al pertenecer a una oración distinta, se escribirá con mayúscula: «Este fin de semana iremos a… Mírame, que estoy hablando contigo»; mientras que se escribirá minúscula si continúa la oración precedente: «Este fin de semana iremos… ¡a casa de los primos!».

3. La palabra posterior a unos puntos suspensivos va separada de estos por un espacio, mientras que la palabra precedente va pegada: «La sorpresa de público y crítica ha sido… Ocho apellidos vascos», y no «La sorpresa de público y crítica ha sido …Ocho apellidos vascos».

4. Después de los puntos suspensivos puede o no haber otro signo de puntuación posterior (salvo el punto), que de existir nunca se coloca antes de los puntos suspensivos: «Me encantaría ir…, pero no creo que vaya a poder», donde no habría sido adecuado «Me encantaría ir,… pero no creo que vaya a poder».

5. Las oraciones con puntos suspensivos se puntúan igual que si estos no aparecieran, esto es, en «Me encantaría ir…, pero no creo que vaya a poder» se escribe la misma coma que si no hubiese puntos suspensivos, y en «Se observa un aumento de turistas franceses, italianos, alemanes…: crece el turismo de habitantes europeos, en resumen», se emplean los dos puntos característicos para introducir la conclusión de lo antedicho.

6. Los puntos suspensivos no se escriben antes ni después de etcétera ni de su abreviatura etc., pues dicha combinación resulta redundante.

Fuente: Fundeu